Muchos son los últimos comentarios que se están haciendo sobre la última versión del sistema operativo de Microsoft. Que si consume mucha memoria, que si va lento, que si es incompatible con determinado hardware, que si da problemas con photoshop y por supuesto cosas buenas, que si el AERO es la pera, que si es súper seguro, que si arranca a toda velocidad etc.

Las tres opciones que os vamos a presentar hoy van dirigidas a toda aquella persona que esté pensando en comprarse un ordenador y quiera o se esté planteando abandonar el sistema operativo de Microsoft. Si no te estas planteando cambiar de sistema operativo o quieres trabajar con múltiples sistemas operativos y no usar ninguno al mismo tiempo puedes parar de leer aquí. Vamos a intentar poner el ejemplo de 3 personas cada una que va a defender los colores de su sistema operativo. El que tomó la pastilla azul, también llamado David es un defensor a muerte de Windows, el que tomó la pastilla roja, también llamado Juan Angel y es un defensor a muerte de Linux, y el que tomó la pastilla blanca, también llamado Raúl y que es un defensor a muerte de Mac.

Hay que indicar que estos tres personajes han utilizado los 3 sistemas operativos y cada uno se ha quedado con uno diferente luego igual no sacamos nada en claro.

Opción 1: Windows el Lastre
David un enfermo freak pero muy buen tío, estaba un poco triste tras la marcha de Bill Gates, pero se consiguió reponer. David usa Windows a diario dice, que Vista no es tan malo como lo pintan y es posible. Bajo mi punto de vista Windows tiene una cosa buena(solo una), el software. Si y es que no solo tienes disponibles multitud de programas gratuitos y open source sino que además todas las compañías de software desarrollan aplicaciones para este sistema operativo, adobe, easports, etc. Esto es lo más positivo que tiene Windows, bueno eso y que es bastante sencillo encontrar formas de usar ese software propietario gratuitamente (vosotros ya me entendéis). Además es el que mayor número de personas disponen, así que teniendo en cuenta como somos las personas, donde va uno vamos todos. Si quieres seguir en tu mundo, puedes continuar usando este sistema operativo sino puedes probar otros.

Opción 2: Linux
Juan Angel un poco freak pero un tío muy majete. También le llaman el Gran Perro Hozador, General Commander (aunque otros también se lo merecen), etc… La opinión de Juan Angel es que mas vale un tanque que cien ferraris, esto es lo que es Linux. Linux es un tanque, si un tanque que corre como un formula 1, si quieres un sistema robusto de verdad, con multitud de programas gratuitos y otros open source(que no es lo mismo), ya sabes cual es tu elección. Las consecuencias que vas a pagar si eliges este sistema operativo son las siguientes, escasez de programas propietarios, no esta el photoshop(esta el gimp, pero si estás acostumbrado a otro), no esta freehand, no hay casi juegos (comparados con el mundo de Windows no hay casi), los que hay puede que sean un poco viejos (lemmings con pingüinos), puedes tener problemas con drivers de tu hardware y lo más divertido de todo es que te tienes que solucionar tu estos problemas tienes que leer foros etc. Evidentemente tiene muchas cosas buenas gestores de paquetes que te instalan y configuran el software automáticamente, la velocidad de respuesta (no se queda atascado como Windows), es un sistema muy estable, tiene un acelerador gráfico de escritorio muy bueno, el mejor de los S.O. probablemente y si aprendes a hacer cosas con Linux, sabrás hacerlas con cualquier S.O. Mucho se ha avanzado con ubuntu pero bajo mi opinión aún les queda camino por hacer para llegar al usuario normal(y digo normal, no un informático o similar).

Opción 3: Mac
Raúl otro tipo freak y también un tipo muy majete. Raúl lleva siendo usuario de MAC OS Leopard desde Mayo aproximadamente. Antes había usado Windows en el trabajo(desgraciadamente) y Linux en casa. Estaba un poco hasta las narices de tener problemas del estilo de necesito el freehand en Linux(si está el inkscape, pero no es lo mismo) o el photoshop (si está el gimp, pero no es lo mismo) o jugar a un determinado juego o simplemente el explorer(si se puede virtualizar para que arranque en Linux), el caso es que decidió comprarse un Mac para poder ver si este sistema era lo bueno que se decía. Simplemente comentaré que tras estos 3 meses de uso del Mac OS, simplemente Raúl comenta que si tenéis que compraros un portátil hoy en día, no lo dudéis compraros un Mac o compraros un ordenador que se le pueda poner un MacOS(difícil aún). Si habéis alucinado con el iPhone os pasará lo mismo con Mac OS. Mac es la mezcla de los dos sistemas operativos anteriores, por un lado tiene las mismas posibilidades de software propietario que Windows y por otra tiene la estabilidad y rapidez de un Linux ya que por debajo de esas ventana tan bonitas tiene un núcleo Darwin funcionando y dota al sistema de una estabilidad increíble.

Conclusión:

Si queréis huir de Windows no tengáis miedo aunque no seáis usuarios expertos hay alternativas. Si sois expertos siempre podéis compraros un PC y ponerle Linux. Sino no tengáis miedo y pasaros al mundo Mac, quedaréis alucinados y tendréis 100% compatibilidad con todos los PCS.

Hoy vamos a tratar un problema muy común en la vida cotidiana de la mayoría de personas, cruzarse con un conocido. Antes de nada me gustaría definir correctamente lo que a mi entender es un “conocido”: un conocido no es un amigo íntimo o un viejo amigo que hace tiempo que no ves, la palabra “conocido” implica a toda aquella persona o intento de ser persona con la cual has mantenido una mínima conversación de no más de cuatro frases y que por norma general ni tan solo sabes su nombre, te lo dijeron cuando te lo presentaron pero tu cerebro es demasiado inteligente como para memorizar el nombre de alguien al cual no volverás a ver nunca, bueno nunca no es correcto porque ¡Hoy te lo vas a cruzar!

Supongo que con esta aclaración todos os habéis puesto en situación, aún así voy a poner un ejemplo práctico para que todos lo entendamos sin necesidad de hacer esfuerzos mentales, si estas leyendo esto no creo que sea para crecer como personas o para entrenar tus neuronas, más bien será para descansar tu cerebro con un poco de basura on-line ¿o acaso me equivoco?. Bueno, vamos al tema:

Yo me llamo Ricardo José, pero para abreviar me llamareis RJ. RJ trabaja de administrativo en una empresa cualquiera y de vez en cuando sale los jueves con sus compañeros a tomar unas cervezas. En una de esas escapadas con sus colegas de trabajo Ramiro Alberto, a partir de ahora RA, se cruza con Víctor Hugo (VH), amigo íntimo del barrio que casualmente comparte contigo una extraña afición en coleccionar… no se, latas de cerveza de distintas marcas. Esa coincidencia no le pasa desapercibida a RA el cual en un hábil gesto por su parte, te rodea con su brazo por el hombro y te desplaza hasta estar frente a frente con VH:

RA: Os presento, VH este es mi compañero de trabajo RJ. RJ este es mi amigo VH.

RJ: Encantado.

VH: Lo mismo digo.

RA: ¿Sabéis que los dos tenéis la misma afición de coleccionar latas de cerveza?

RJ: Ah, que bien. ¿Cuántas latas tienes tú?

VH: Muchas… muchas, no las he contado. ¿y tú?

RJ: Muchas también. Tampoco las he contado.

VH: Pues que bien… eh… pues eso… suerte con la colección.

RJ: Si gracias, gracias … Igualmente. A ver si la próxima vez que nos veamos ya las has contado ¿eh? (Risa estúpida por tu parte que nadie acompaña… Cabrones)

VH: Venga pues … ale, ya nos veremos.

RJ: Adiós. (Nota mental: RA es un idiota, no volver a salir con él)

Bueno amigos, después de esta simpática y cotidiana escena que a más de uno le habrá pasado, se puede decir oficialmente que acabas de añadir un nuevo “conocido” a tu super-lista de “conocidos que nunca quise conocer pero que no pude evitar”. Hasta aquí no pasa nada, un minuto de mal trago y listo, pero ¿Qué pasa si un día te vuelves a cruzar con HV? ¿o se llamaba VH?.

En esta situación solo tienes 3 salidas posibles (esto está comprobado por un estudio de la prestigiosa universidad de mi casa):

  1. Pararte y saludar.
  2. Hacer como que no lo ves.
  3. ¡¡Correr!! Correr a esconderse como el cobarde que eres.

Para poder ayudaros a elegir entre estas tres situaciones procedo a explicaros las conclusiones del estudio anteriormente mencionado.

Opción 1. Parar y saludar.

Esta seguramente sea la opción que más papeletas tiene de ser elegida, aunque no es porque sea la mejor, sino porque en la mayoría de los casos no te da tiempo a reaccionar y te encuentras con un choque frontal FACE to FACE con el “conocido” en cuestión.

Lo mejor en estos casos es la táctica multitarea, que consiste en saludar y realizar preguntas genéricas del estilo ¿Qué tal estas? ¿Cómo te va? ¿Y que es de lo tuyo? mientras intentas hacer memoria para averiguar de qué conoces a este tío y porqué tienes esta extraña sensación de no querer continuar frente a él ni un segundo más. El problema de esta táctica es que aunque las mujeres la dominan a la perfección los hombres, debido a nuestra propia composición genética, tenemos serios problemas para llevarla a cabo, no podemos hacer dos cosas a la vez y si encima una de ellas es de pensar… uff la cosa está complicada.

Una vez estás atrapado por la conversación ridícula solo hay dos finales posibles: que el adversario en cuestión tampoco te recuerde y realice cualquier táctica para deshacerse de ti cuanto antes, con lo cual todos salimos ganando, o la segunda opción, que él si que te recuerde y aunque, tampoco quiera hablar contigo, se pare a regocijarse de su posición de poder y empiece a preguntarte ¿Qué no te acuerdas de mí? ¡¡Cómo no te vas a acordar!! Si hombre haz memoria que seguro que te acuerdas… Mal nacido, como te aprovechas de la situación, yo no te hubiera hecho esto… bueno igual sí ahora que te conozco… bueno, aún no te conozco pero tú ya me entiendes, ¡¡Cabrón!!

Al final debes admitir que no lo recuerdas, él te refresca la memoria pero como sigues sin acordarte le dices que si, que te alegras de verlo y que te tienes que ir.

Mal rato con posibilidades de humillación = Mala elección.

Opción 2. Hacer como que no lo ves.

Esta es mi preferida, no es tan mala como la primera opción aunque corres el riesgo de que te pillen y caigas en la opción 1 (no la volveré a explicar) pero es mejor que la opción 3, es un poco ridículo salir corriendo sin más pero es una opción al fin y al cabo.

La opción 2 está muy bien porque puedes disimular de muchas maneras distintas, todas son validas con tal de evitar la confrontación. Hay mil artimañas, desde hacer como que hablas por el teléfono móvil hasta mirar al suelo o silbar haciendo como que vas distraído, absorto en tus pensamientos y no prestas atención al resto del mundo, para esta última es necesario fijar la mirada en un punto fijo en el horizonte y no retirarla hasta que el peligro haya pasado, ¡CUIDADO! Esta táctica es peligrosa si se realiza cerca de un cruce con vehículos, se han dado casos de gente que se concentró demasiado en el punto fijo y acabó atropellado.

Opción 3. ¡¡Correr!! Correr a esconderse como el cobarde que eres.

Así de primeras parece una opción poco apropiada para gente con un mínimo de educación pero, es la opción más efectiva de las tres. Evitas el mal rato al 100% y lo único que puede pasar es que el “conocido” de las narices te reconozca y te vea salir corriendo en dirección contraria y esconderte detrás de un coche. Si lo analizamos detenidamente parece la mejor opción, además ¿qué es lo peor que te puede pasar? ¿Qué se enfade contigo? Pues mejor, así un “conocido” menos de la lista.

CONCLUSIÓN

Si algún día veis a alguien de frente y se pone a correr como un loco no hay lugar a la duda, no quiere hablar contigo, pero si te sirve de consuelo seguramente haya leído estas líneas con lo cual no debe ser una persona digna de tu conversación. Aunque si lo piensas, tú también has leído esto ¿verdad?

Este blog intenta ofrecernos la opinión de los colaboradores al blog en el sentido de las 3 posibilidades de elección que nos encontramos durante el transcurso de nuestras vidas, de forma que ayude al lector en su elección personal.